Bienestar
Se parte de la premisa de que la ZMVM es una metrópoli multifacética, con enormes desigualdades; se plantea que el primer eslabón en la cadena hacia el bienestar son los activos con los que cuenta cada individuo: recursos humanos, capital social, capital humano, capital físico. Activos que se transforman a través de, por ejemplo, el mercado laboral, en ingresos, ya sea ingreso factorial, producción propia y/o transferencias, entre otros.
Para fortalecer el tejido social, se recomienda: ampliar las capacidades del individuo para decidir y actuar sobre su bienestar y el de la comunidad; crear instrumentos innovadores de participación ciudadana; transformar al beneficiario en sujeto participante y motor de su desarrollo; integrar al sujeto en la planeación, gestión, desarrollo y evaluación de los programas sociales.